Para los que dicen que nunca les dejo tarea, aquí una que van a amar. La Tijera es una posición maravillosa. De verdad fas-ci-nan-te. Sus beneficios son, para empezar una vista muy exctante para él, está en perfecta libertad de estimular el clítoris manualmente (ya saben que eso ayuda bárbaramente para lograr el orgasmo), a eso súmenle que por el ángulo en que queda el pene (pegado hacia el ombligo), la estimulación del punto G es grandiosa. Por otro lado, la mujer tiene mucho control sobre la penetración (por aquello del dolor) y si se cansa de tener las piernas flexionadas, puede estirarlas hacia los hombros de él sin que haya cambios en las sensaciones y además, si él toma los muslos de ella puede hacer una perfecta palanca para darle el ritmo que guste a la penetración. Ella por su lado, al estar arqueada, permite mejor flujo de la sangre hacia la zona pélvica. Ya les he dicho antes que siempre que estén siendo estimuladas, traten de arquearse un poco hacia atrás, aumenta la sensación y el clímax. De hecho un gran ejercicio de Tantra propone que una mujer sentada en flor de loto, haga ejercicios Kegel y se arquee hacia atrás pegando la lengua al paladar para llevar toda la energía hacia el pubis. Disfruten!

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