Bastante se ha especulado sobre las causas de que hoy las chavitas preadolescentes se desarrollen con mayor rapidez que hace unas décadas. Una hasta se siente ruca cuando las ve y no puede evitar decir ‘Esta juventud, ¡qué precoces!’. Lo mismo decían de nosotros pero lo cierto es que la rapidez con la que se desarrollan tanto física como emocionalmente es real, sobre todo en las mujeres. Impacta cuando ves a quien tú juras una quinceañera, porque ya tiene todo el equipo puesto (bubi, cadera, pompa parada) y en eso confiesa que tiene once (a esa edad yo apenas tenía busto de huevo estrellado… mmm… bueno eso no cambió hasta hace unos tres años jajaja). En fin, he tenido en mis manos estudios que ‘culpan’ a la comida cargada de hormonas. Por ahí hay quienes sugieren que no se abuse del pollo a menos que sea orgánico. Otros -generalmente de la industria agropecuaria- se han dedicado a desmentir esto. Otros responsabilizan de esto a la mercadotecnia, que nos insta a todos a crecer, a ser a desarrollarnos a cualqueir edad en cualquier ámbito tan rápido como sea posible como si el la vida fuera una bomba de tiempo; ya no a nuestro ritmo. Otras teorías más bien piscológicas sugieren que socialmente estamos acostumbrados a identificar el momento de la juventud como la etapa de mayor felicidad, desarrollo, belleza; por lo tanto hay que comenzarla cuanto antes y alargarla tanto como sea cirujanamente posible.

El sexonauta JC me envió otras opiniones, publicadas en si mayoría en el American Journal of Human Biology que me parecieron interesantes. Afirman que el incremento en el estrés diario al cual los niños actualmente están obligados a vivir, es un factor. La teoría de la aceleración psicosocial propone que esta sensación de poca protección y responsabilidades tempranas fomenta que tengan que hacerse adultos más rápidamente. Por otro lado, los mismos investigadores plantean que las niñas cada vez se encuentran más rodeadas de hombres con los que no tienen lazos consanguíneos (padrastros, hermanastros) y eso brinda un ambiente de menor seguridad para ellas. El tercer factor, la obesidad. Realmente preocupante señores, somos el país número UNO en obesidad infantil. ¡Mierda! además de las complicaciones físicas y sociales, hay otro punto: la obesidad promueve el inicio de la pubertad, la cantidad de grasa que se acumula en las caderas de las chavitas, envía una señal al organismo de ponerse a trabajar.

Teorías aquí y allá. Al rato les posteo un poco más al respecto pero por lo pronto comenten. ¿Han notado este crecimiento precoz en los chamacos? ¿Estaremos dejando tan a la deriva a los niños que su psique los obliga a crecer al sentirse tan faltos de cobijo familiar? ¿Ven por qué hay que traer hijos al mundo hasta que estamos en un buen momento de vida? ¡Cuídenese carambas! ¡Pónganse el desgraciado condón! No se trata nada más de darle de comer y pagarle la escuela. Por lo regular un matrimonio a fuerzas porque hay panza de por medio terminará en fracaso, eso los llevará a buscar otras parejas y por ende un ambiente cada vez menos protectos para esos niños que no fueron y pidieron ‘Mamá échate unos tragos y dile a mi papá que te suene sin condón que no pasa nada, que mañana te echas un post day pa que yo venga a sus vidas’.En fin al rato vengo, tengo que irme al otro programa a dar mi participación.

Aguas mensos.

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