Aunque el evolucionismo se remonta a más de un siglo antes de ‘El Origen de las Especies’, fue esta obra de Darwin la que convenció a las comunidades científicas de la realidad de la evolución. Sabemos que es inevitable aunque no en cuánto tiempo se presentarán nuevos rasgos en la raza humana, la cual existe hace más de 100 mil años. De acuerdo al estudio ‘The Future of Homo Sapiens’ de Jacob Palme, investigador de la Universidad de Estocolmo, existen dos formas en que evolucionaremos: a través de selección natural (sólo los más fuertes lograrán engendrar) o bien por manipulación genética, a través de tecnología. Se cree que el posible éxito de la clonación humana pudiera generar personas incapaces de reproducirse por sí mismas como ha sucedido con clones de animales. La adaptación también es citada por otros autores quienes creen que al convertirse la tierra en un lugar infértil y poco sustentable (ya que nos estamos acabando los recursos), iremos perdiendo la capacidad de procrear debido a que nuestro cuerpo ya no tendrá los nutrientes necesarios hasta que nuevamente nos adaptemos y podamos reproducirnos bajo las nuevas condiciones adversas –mismas que pudieran provocar hermafroiditismo o facultad de cambiar de sexo como sucede con algunas especies marinas. A eso le llaman mutación genética como sucedió con nuestros antepasados el Homo de Neanderthalus y Erectus. Esto alimenta a muchos amantes de la ciencia ficción por lo que hay pocos datos certeros.

Por otro lado está el asunto de la supuesta desaparición del sexo y nuestra futura reproducción a través de la autofecundación de las hembras. Y bueno, existen diversas especulaciones pero en evolución no hay últimas palabras. Estudios del investigador en genómica evolutiva y genética, Rasmus Nielsen explican la causa de que seamos sexuados por lo que las teorías de posible hermafroiditismo evolutivo se ponen en duda. Explica “La reproducción de especies aumentaría si todos los individuos nacieran mujeres sin la necesidad de fecundarse con un macho (partenogénesis). Sin embargo dicha hembra dejaría una copia doble de sus cromosomas en las crías, y en organismos superiores como nosotros, si esa doble copia tuviera mutaciones negativas como malformaciones, los productos y sus generaciones estarían impedidos de mejorar evolutivamente, lo cual se logra con la recombinación, la mezcla de cromosomas de dos individuos. La evolución humana se mermaría por ende”. Como ven, sería imposible desaparecer a los machos del mapa o tendríamos una población con muchas ‘descomposturas’ generacionales. Podemos estar tranquilos de que nuestros sucesores seguirán disfrutando de las artes amatorias.

¿Qué creen ustedes?

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