Sep
15

Sexo en los días menstruales

Para algunas parejas, los días menstruales son una especie de carta blanca para tener relaciones dado que es imposible o casi imposible quedar embarazada en ese lapso. Aunque sí se han dado casos -muy pocos- de mujeres que han quedado embarazadas al tener relaciones en plena regla. Esto se pudo dar por dos motivos: el primero, porque tuvieron doble ovulación. Es decir durante la menstruación produjeron un óvulo que era potencialmente fecundable. No hay muchas cifras ni estudios de dichos sucesos pero se cree que se da en muy pocas mujeres. Por otro lado, la segunda razón pudo ser que tuvieron relaciones cuando ya en realidad no estaban como tal menstruando, digamos en un día 9 (a los nueve días de comenzar a menstruar) pero que aún estaban eliminando restos: de esa sangre escasa, cafesosa, de olor penetrante -que no son más que digamos ‘el cambio’, el ultimito resto- y dado que el esperma vive hasya 72 horas dentro del cuerpo, seguían algunos por ahí pululando de lo más felices y el día 11 o 12 los queridos espermatozoides se encontraron con el buen óvulo y voilá!

Obviamente, si están tomando un método anticonceptivo oral, parche, inyección, etc. eliminan ese riesgo ya que aunque esos días menstruales no estén tomándolos o no traigan parche, aún hay presenciia de hormona que las protege. Ya les he explicado que es una dosis mensual necesaria que se divide en un número de pastillas, parches o en una sola como la inyección pero protege un periodo completo de regla a regla. Ok?

Ahora sobre las dudas de las infecciones e higiene. El cuerpo de todo hombre (a menos que esté enfermo de algo serio) tiene las suficientes defensas para que las bacterias contenidas en la sangre menstrual, que es sangre ‘de desecho’, no los afecte. No obstante, sí puede que surjan irritaciones en la piel del cuerpo del pene o del prepucio porque algunas mujeres tienen una sangre ácida. Pero no causa infecciones per se.

Evidentemente, si dicha mujer está contagiada de alguna ETS, VIH, VPH, contagia tanto como cuando no está menstruando. Y en el caso del VIH sí aumenta el riesgo dado que es sangre. Por lo tanto si por ahí tienen una amiguilla de la cual no tengan mucha información, no porque les diga ‘estoy en mis días, no hay pedo’, se avienten como el Borras, santos hijos míos, hagan favor.

El sexo en días menstruales sin protección desde mi perspectiva sólo se realiza (claro, si les late porque de que el espectáculo puede ser medio fuerte visualmente y el manchadero se puede poner de a centavo), con pareja estable, que conozcan y que SEPAN CON SEGURIDAD que está sana (y eso no se demuestra con palabras y haciéndote la lista de con los que me he acostado sino con resultados de laboratorio).

¿Les late el sexo en días menstruales? ¿Qué no les gusta o qué sí? ¿Alguna historia que compartir de esos días draculezcos?

23 Comentarios a “Sexo en los días menstruales”

  • JAJAJA lo leeria si pudiera, con un jugo de batabel jajajaa
    pues muy interesante, muchos porno preguntar nos quedamos con las dudas adentro y zas
    gracias elsy por la informacion espero q algun vampiro le sirva
    va un vampiro volando buscando comida y de repente ve a otro q viene con el hocico todo lleno de sangre y le dice ” q banquetazo hermano : y le responde el otro y con el mero filito.ajajajajajaj

  • a mi en lo personal no me gusta por que se hace un manchadero por todos lados, lo que si, por lo menos a mi, en esos dias las sensaciones estan al triple, so, a veces es mas placentero pero como quiera no, a menos, que sea en la regadera jiji

  • En lo personal no se me antoja porque me imagino que a de ser muy fea la embarradera pero lo que dice dianarl es verdad es cuando mas sentimos ganas de tener relaciones , y tenemos las hormonas bastante alteradas…tanto que yo he llegado a creer que algunos hombres se dan cuanta cuando estas en tus dias….es posible esto???

  • Pues por mi parte no me gusta hacerlo cuando estan en sus dias, pero como dice dianarl, solamente que sea bajo la regadera, y mientras la chika no tenga mucho dolor menstrual.

  • Intenta repostear los podcast en los que hablaron de este tema… para que los nuevos esten informados.

  • a mi me da una especie de asco cuando estoy en mis dias pero a mi novio no le importa, aun asi no hemos tenido relaciones cuando estoy en mis dias. de hacerlo seria como dice dianrl, bajo la regadera

  • yo casi vomito cuando vi a mmi vieja sakarse los mecos de la vagina color rosas por la sangre… su inche madre.. esa sensacion de vomitar y suicidarme nunk podra ser superada

  • ASH PUES KE FRESAS… COMO KE NADIE??? SI, SI SE HACE UNA VERDADERA MASACRE.. EL OLOR ES PENETRANTE, PERO JAJA ME DIJO EL PRIMO DE UN AMIGO KE SE SIENTE COMO KE RESBALA MEJOR, KE LA TEMPERATURA DE LA VAGINA ES UN POKO MAS ALTA, Y APARTE.. COMO DICE DIANARL SI SIENTEN ALGO DIFERNTE ALO ASI COMO MAS… ESO SI CON ALGUIEN DE CONFIANZA .. POR KE PUEDE SER INCOMODO COMO HOMBRE, PERO COMO MUJER Y SIN MUCHA CONFIANZA.. SE PIERDE EL MOOD!!

    SALUDOS

  • Hola Tertulia Sexo Nauta,
    ……………………………….. Nada que ver con violencia sangrienta.
    .
    Un negrito mojado de Veracruz, angosto de cuerpo y evidentemente doblado por el peso del estupor, se dirige al guardia frente a la Casa Blanca y le dice:
    “Yo también quiero ser Presidente… ¿Cuáles son los requisitos?”
    Con total seriedad, el Sargento responde:
    “¿Está Usted borracho, loco o es idiota?”
    El borracho se endereza tantito y responde:
    “¡Ah… puta… Ni que fueran para tanto las ganas…!”

    .
    ………………. Saludos,
    .
    …………………………………….. `o¡~

  • mi sindrome premestrual y mis dolores no me permitirian nunca practicar eso jeje

  • Pues como diría el Wookie “no me encanta pero no me molesta, preferiría que no hubiera para poder hacer más cosas (como un cunnilingus)”

    Pero en general no me molesta hacerlo cuando a mi mujer se le está descongelando la chuleta, tanto como cuando el eritrocito está abundante como cuando solamente queda la costra.

    Besos Elsy (y disculpa las nacadas pero el post se presta jajaja)

  • Ah como complemento al comment anterior, obviamente nos vamos a hacerlo a un hotel, si no la lavadera de sábanas estaría medio cabrona.

  • Como dice Di, yo en esos días ando más horny que nunca, lo cual es un horror, por las incomodidades ya planteadas y claro las sensaciones sí se ponen más chidas pero bueno es cuestión de confianza.

  • no me llama la atencion para nada mejor en los otros dias

  • Elsy!! Te acabo de ver en “Hasta que el dinero nos separe” con un vestidito morado que woooooow!!!!! Me acabas de hacer el día, escucharte o verte siempre es placentero :D Muchos saludos y mucho mas éxito en todos tus proyectos!

  • Hoolaa elsy tenia un buen que no me conectaba a saludarte aqui tus super fans desde villahermosa tabasco, mi esposa y yo te hemos visto ultimamente seguido en la tele y vieras que emocion nos da ver que la estas haciendo super padre, muchas felicidades te vi el otro dia con eugenio derbez y ahora con pedro fernandez en la otra novela vieras bien emocionados de ver que te ha traido muchos buenos frutos la vida, te ves super guapa y sexy esperamos verte pronto y ojala nos eches un bipaso al mail pa saber como te lo va un gran abrazo y gran exito. atte Dr minkus y su wife

  • hola!!! yo nunca te he vistos en la tele xque no hemos coincidido pero me gustaria que informaras x donde andas sale?? y vue los progamas como matutino lei que nadabas x ahi sale?? y amo a eugenio derbez… y del post una vez tuve sangrado intramenstrual y no me gusto me senti incomodo pero de que x los cambio y todo si estaria genial!!
    saludos!!!

  • OH GUAKALAS PERO KE RICO!!

  • Umhhh un poco incomodo por el espectáculo pero veo que a mas de dos les atrae la idea….. Lo tomaremos en cuenta…..

    Creo que si te lanzas a un “draculazo” en un motelito estaría mejor

  • Pues es algo que ayuda al colico, al mal humor y en realidad no es nada desagradable, siempre y cuando tengas la confianza para realizarlo.

  • Ola Elsy! y un saludos a todos los sexonautas, me eh estado aventando leyendo el blog desde hace un par de días y me parece lo que le sigue de extraordinario. Yo en lo personal tuve una experiencia en mis días de periodo con un “amiguillo” (jeee) Yo no queria púes me parece desagradable el olor y que el bello pubico quede todo manchado no el mio si no el de él. Al final accedi, colocamos una toalla (para acabarla de molar blanca como las nubes) termino totalmente rojo carmín (jaaa) y lo increible es que tuve tres orgasmos esa noche cosa rara por que con este “amiguillo” ni a uno llego me cuesta trabajo por que dura poco y no me termina ni haciendome un masajín en el clitoris es egoista el muchachon. ¿Lo volvería hacer? Quíza pero colocaría papel periodico por que me costo mucho trabajo dejar la toalla de nuevo blanca como las nubes.

  • Tengo una buena historia para contar sobre esto, es verídica:

    Los restos de una batalla en escarlata.

    De cómo pasamos una noche muy cerca de las montañas.

    Cuando la luz se volvió cómplice de nuestro “Al fin solos” y nuestros labios pudieron juntarse en la privacidad de un pequeño cuarto muy cerca de las montañas en donde el frío más frío se perdía en la crepitante maraña de caricias que surgían en el ángulo correcto de la penumbra.

    El sonido de los besos era la melodía que acompañaba al par de sombras que aprovechaban el momento más oportuno para chocar los labios y acariciarse las lenguas que se batían en una cruenta guerra entre gemidos y ligeros gruñidos.

    Había esperado tanto para ese momento de intimidad en la que el tú por tú se convertía el mejor maestro del mapa de nuestros cuerpos, de los atajos que llevan al callejón de los suspiros y los ligeros sonidillos. Esos que sólo se descubren empolvando las suelas de los cuerpos que recorren los caminos de espaldas, hombros, piernas, vientres, labios y huesos.

    El cuerpo de Deliciosa me encanta y reverbera todos mis sentidos desarmando el metal que se oxidaba en la sangre que se arrastra por mis venas.

    Su cuerpo es como esa flor de primavera que va abriéndose ante la caricia de las nubes en forma de lluvia pecaminosa que desnuda el cuerpo dejando un cálido olor a tierra mojada que es la retórica perfecta del orgasmo sobre un jardín polucionado por el cielo.

    Su piel huele como supongo olían las noches en los jardines de Babilonia, al jazmín de los suspiros, al tul de los fenicios, al sudor de Venus reptando por las estrellas a la inocencia de una doncella.

    Perdía mi nariz en la profundidad de su cuello que florecía con cada respiro y con cada beso que le daba tratando de comerme esos huesos que tanta simetría hacen en mis versos.

    Nos besamos tanto cuando estamos juntos que mis labios terminan hinchados y con una peculiar sensibilidad masoquista que se estimula cuando Deliciosa me los muerde en un estado de hipnótica y callada lujuria.

    Mis labios lacerados mordisqueaban su boca y se escurrían por su mentón pulido con previas caricias de mis dedos disfrazados de serpientes ansiosas por el sudor de mi devota.

    Mis manos van haciendo eco sobre su cuello. Trazando figuras de desea sobre sus hinchados pechos que aún están ocultos bajo su ropa y que esperan la menor provocación para reventar sin pudor a la intemperie. En cada caricia escuchaba esos suaves gemidos que ocultaba con besos, y sus piernas que se retorcían sobre las mías hablándole a señas a mis manos para posarse sobre ellas un buen rato.

    El punzón de la pasión hacía mella en nuestros cuerpos colorados que hablaban a señas y pedían a gritos beber de nuestra piel sin adornos de algodón ni prisiones de poliéster.

    Mi mano viajó al sótano de su blusa moldeando a escondidas la cálida piel de sus pechos rellenos de sangre y se perdieron en la curvatura perfecta de esas gotas de carne que le cuelgan del pecho.

    Suspiros, mordidas y más suspiros.

    El tiempo se volvía tiempo ganado y el sudor refrescaba nuestros cuerpos ardiendo en deseo acumulado y estimulado en pequeñas fracciones de tiempo. En parques concurridos, en cines oscuros, en las calles tapatías, debajo de faroles, en los camiones.

    Toda esa algarabía se veía reflejada en esa noche de penumbras acompañados por el teatro de ligeros suspiros de cuerpos. Explotando ante tal o cual caricia, deseando más y más de esos dedos que tocaban nuestros cuerpos tratando de encontrar el punto que explota el deseo.

    Su cuerpo en mis manos florecía y sus labios buscaban con deseo feroz a los míos.

    Sus dedos de niña se enredaban en mi lengua mientras su rostro se convertía en un amasijo de sentimientos. El rostro de ángel refulgía entre pequeñitas gotas de sudor.

    Entre besos y besos Deliciosa decidió quitarse las botas de cebra mientras aún conservábamos el intercambio de labios y en un momento que pareció eterno sus pies quedaron libres del calzado. Libres para las caricias, para quitar las medias que cubrían su encanto. Esa piel suave producía descargas eléctricas en el centro de mi anatomía. Para posar mis labios sobre ellos demostrando mi pleitesía.

    Libre de bota el pantalón se deslizó sobre sus piernas con una facilidad exquisita y mis manos hambrientas de piel desnuda devoraron los kilómetros de suavidad que envolvían las extremidades blanquecinas de mi adorada.

    La textura suave y cremosa hacía eco en mis manos y quise besarlas todo el rato.

    En menos de lo que pensaba mi pantalón también había desaparecido.

    Me quité la playera y ayudé a Deliciosa a quitarse la suya y en un acto de extrema maestría ella había hecho desaparecer al sostén que aprisionaba a sus senos.

    Nuestros pechos se juntaron y se moldearon en un sólo molde de huesos, sus pezones se enterraron en mi piel y mis uñas escribieron “deseo” sobre el lienzo de su espalda. Ella se arqueó y sacó la lengua viendo al cielo.

    El vientecillo frío refrescaba ese par de cuerpos que luchaban por sumergirse uno dentro del otro. Queriendo acoplarse como yeso, tratando de derretir lo material del asunto.

    Sus piernas, sus pies, sus pechos.

    Con la mente nublada y enamorada me quité lo que me faltaba dejando al descubierto el motivo henchido por el regocijo de tenerla entre mi cuerpo.

    Con temor y deseo mi mano se deslizó sobre sus braguitas azuladas y con un movimiento curioso las deslizó con reverencia de su vientre a sus piernas y de sus piernas a la cama.

    Estábamos desnudos sintiendo la tela de nuestra piel, hablando con nuestras lenguas abrazadas en la boca y las uñas trazando surcos de pasión en nuestras caderas.

    En cada beso sentía una presión palpitante en mi vientre y añoraba alojarme entre sus piernas sintiendo ese fresco alivio del licor de su cuerpo. Friccionarme dentro de ella buscando apagar ese fuego que ya no me dejaba razonar.

    Su cuerpo me hablaba y sus soniditos apagados me contaban lo mucho que añoraban el momento.

    “No me sirven las palabras gemir es mejor…”

    Mi mano se zambulló en el túnel cálido y húmedo entre sus piernas, mis dedos bañaron su cuerpo con esa miel que Deliciosa fabricaba en grandes cantidades y comencé con movimientos pertinentes y circulares tratando de recabar la mayor cantidad del mejor líquido para quitar la sed.

    Mi lengua devoró los restos de su líquido que se derretía sobre mis dedos.

    Su boca me devoraba el cuello y mis manos su cuerpo entero.

    Me empujó de improviso y se colocó sobre mí para lacerar una vez más y de forma deliciosa mis labios.

    Con sus muslos trazó el camino para hospedarme, al principio, trabajosamente dentro de su cuerpo.

    Se movía con poesía, hipnotizada por el ritmo que le pedía su cuerpo mientras mis manos bailaban y hacían trato con sus senos.

    Sus caderas se meneaban con fuerza y sus piernas me apretaban para introducirme cada vez más dentro de ella.

    Mi cuerpo no podía tolerar tales encantos y se extraviaba en la cosquilla y mareo que me provocaba estar friccionando mi sexo con el alma que guarda en su cuerpo.

    Deliciosa tenía los ojitos entrecerrados y la boca hinchada de besos.

    ¿Qué pasaría por su mente en esos momentos?

    Su cabello se convertía en una marea de estrellas que apenas vislumbraba en el reflejo de la luna sobre su pálido cuerpo. Sus pecas parecían ser los restos de muchos besos muertos que se habían vuelto fósiles por el paso del tiempo y el silencio de su cuerpo en reverente recato.

    Me sentía absorbido por su vientre que trataba de engullirme por completo, que trataba de devorarme para hacerme suyo por el tiempo suficiente menos el restante.

    Quería dejarme llevar, quería estallar por completo y regar el huerto húmedo de su vientre que florecía como primavera envainando con arte mi amor encarnado.

    Siempre silenciosa y misteriosa. Deliciosa sólo me daba indicios de las palabras con las que hablaba su cuerpo.

    Con movimientos insinuados se tendió sobre la cama con los brazos sobre la cara y las piernas con una invitación VIP para su íntima morada.

    De su vaina emanaba la sangre de su ciclo femenino y el olor inundó la habitación regalándome el sopor más catatónico de mis últimos días.

    Las feromonas hacían efecto en mi imaginación haciéndome perder la razón cada vez más. La sensación cálida y pegajosa de su vientre húmedo de excitación y sangre fresca era la dicotomía entre poesía y acto poético.

    Sentía que esa calidez de sangre se extendía por todo mi cuervo reverberando todos mis sentimientos en cada uno de mis huesos.

    Por un momento logré escuchar sus pensamientos.

    Bajó el sonido de sus ligeros murmullos, el movimiento de su cuerpo, el sudor y el perfume a sangre de su sexo.

    Rasguñaba sus piernas y sus brazos y trataba de meterme en ella por completo.

    Sentía mi propia palpitación dentro de su cuerpo, sentía esos pechos hinchados que parecían una bomba de tiempo.

    Un “te amo” surgió de sus labios.

    Y no pude más, perdí la guerra en el control de mi cuerpo y me vacié por completo dentro de ella.

    Mis manos se enterraban en sus hombros y mis labios en sus labios.

    Ese cuerpo blanco y pecoso se había robado todo el vino dulzón de mi cuerpo.

    Sediento por el movimiento me recliné sobre su vientre aún abierto y como un perro comencé a beber de su miel con sangre para saciarme por completo.

    En el hotel sólo dejamos las sábanas con restos de una batalla en escarlata.

    http://www.prosapiasaboriana.blogspot.com

  • En esos días ella se pone más ardiente de lo habitual, y el problema de la sangre lo solucionamos colocando debajo bolsas negras (esas grandes) así después de la batalla, la bolsa se dobla y se bota, sin manchar sabanas.

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