En repetidas ocasiones me piden posturas que les permitan tener encuentros no planeados. Es decir, que les haga cómoda la sesión cuando la hormona les ataca en un sitio donde no cuentan con exactamente una cómoda cama de pluma de ganzo y un delicioso edredón fresco y ligero que los cubra, o sea, ni a catre llegan. Esta es una postura realmente práctica, porque en casi todos los lugares encontraremos unas escaleras, al menos unos cuantos escaloncitos dónde crear el nido de amor hechizo.

¿Qué tal? Sólo tienen que bajar sus pantalones y claro, ropa interior y ¡ya estuvo!. Y como plus, pueden acomodar los pantalones que quedarán justo en sus rodillas para amortiguar el posible dolor que los huesos de las rótulas pueden darles al presionarse contra el piso (si estamos hablando de un encuentro rápido y furtivo, dudo que se despojen de todas sus ropas). También es buena idea para quienes -aunque tienen todo el tiempo y espacio para el sexo en la comodidad del hogar marital- quieren darle variedad a sus relaciones. Recuerden que si se centran sólo en el colchón puede llegar el aburrimiento. Prueben y me cuentan.

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