Como están queridos sexonautas. La cosa está que arde en mis días laborales, pero espero que a más tardar el viernes podamos chatear. De todas formas ya saben que me doy mis chances para dejarles buena info.

Hoy estamos muy virginales, digamos. Supongo que hay aún a quienes les parece increíblemente valiosa la virginidad, muy respetable. En lo personal no me parece ‘un valor inmensurable’, es sólo una decisión de vida y claro, depende de ideologías, cultura y hasta religión. Realmente lo que valoro de la misma es la base de la decisión que subyace en perderla o conservarla: la responsabilidad del propio cuerpo. En fin, para los que sí es un concepto de increíble importancia, la tecnología, el ocio y el capitalismo trabajan. Hay una de esas ‘chinadas’ (la empresa está en Guangdong) que ofrece la solución, se trata de un artilugio que permite a las mujeres fingir ser vírgenes. Un himen artificial que se introduce en la vagina quince o veinte minutos antes del coito y que, cuando se produce la penetración, expulsa un líquido que presenta una textura similar a la de la sangre. ¿Qué tal?

Para nadie es secreto que en primera el 60% de las mujeres no sangramos al ser penetradas por primera vez, que el himen puede quedar intacto dependiendo de su estructura y elasticidad y que INCLUSO hay quienes no tuvieron el menor problema para ser allanadas por un pene, ni siquiera la primera vez (tuvieron excelente lubricación, relajación, fuerza en el piso pélvico, etc). Pero la cosa es que el tipo se crea el cuento. ¿Realmente creen que se pueden dar cuenta? La virginidad es una cosa de actitud en el momento erótico. Una mujer con un buen colmillo puede fingirse virgen, y una que tal vez no ha sido penetrada vaginalmente pero que ha sido estimulada hasta por las orejas, puede mostrarse más ducha que una porn star.

La cosa es que según sus fabricantes, la cantidad de sangre falsa expelida es muy pequeña (no hay ninguna necesidad de reproducir La matanza de Tlatelolco) y no saben el furor que está siendo  los países árabes, especialmente en Oriente Medio, no en vano en la cultura musulmana la noción de ‘desprecintado’ de la mujer asociada al acto sexual sigue muy vigente.

La reacción en muchos países musulmanes al enterarse del elevado número de ventas de este estrambótico invento entre sus ciudadanas no se ha hecho esperar. Por lo pronto, en Egipto algunos políticos han solicitado al gobierno que prohíba la importación del reconstructor de himen artificial. Como no iba a ser menos, el que se ha pasado tres pueblos es un profesor de la universidad religiosa egipcia Al-Azhar, que ha solicitado la pena de muerte para compradoras y personas implicadas en la distribución y venta de este ‘invento diabólico’. Se da la circunstancia que en muchos países árabes algunos centros de cirugía estética practican de manera ilegal reconstrucciones quirúrgicas del himen, pero a precios desorbitados. El precio bajo del himen falso chino, 30 dólares, asegura su fácil adquisición a nivel general.

Miren nomás. ¿Qué valor le dan a la virginidad? Ustedes hombres, ¿realmente se dan cuenta o están pendientes del goteadero de sangre, de la dificultad para penetrar?

Aquí el famoso artilugio del amor fake

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